Adiós a Windows 7: guía segura para actualizar a Windows 10.

- Windows 7 ya es historia: riesgos de seguir con un sistema sin soporte
- Windows 10 en 2025: ¿sigue teniendo sentido actualizar?
- Antes de actualizar: checklist básico para no perder nada importante
- Método 1: actualizar desde Windows 7 con la herramienta oficial de Microsoft
- Método 2: instalación limpia con USB booteable
- Después de actualizar: ajustes clave para dejar Windows 10 a punto
- En pocas palabras
- Conclusión: actualiza hoy, planifica el mañana
Si todavía usas Windows 7, estás trabajando con un sistema operativo que dejó de recibir actualizaciones de seguridad hace años y que hoy es un riesgo claro para tus datos y tu negocio. Windows 7 llegó a su fin de soporte el 14 de enero de 2020, y Windows 10 terminó su soporte estándar el 14 de octubre de 2025, por lo que seguir igual ya no es una opción segura.
La buena noticia es que puedes actualizar de forma ordenada a Windows 10 (y desde ahí planear el salto a Windows 11 o a otra alternativa), sin perder tus archivos y manteniendo tu equipo operativo el mayor tiempo posible. En esta guía verás:
- Por qué ya no es buena idea seguir usando Windows 7.
- Qué debes saber de Windows 10 en 2025 y del programa de seguridad extendida.
- Cómo preparar tu PC para la actualización.
- Dos métodos para pasar de Windows 7 a Windows 10 paso a paso.
- Qué hacer después de actualizar para dejar todo fino y seguro.
No se trata solo de “poner un Windows más nuevo”, sino de hacerlo de forma legal, segura y con una estrategia a largo plazo.
Windows 7 ya es historia: riesgos de seguir con un sistema sin soporte
Windows 7 dejó de recibir parches de seguridad y actualizaciones críticas en enero de 2020. Desde entonces, cualquier nueva vulnerabilidad que se descubre no se corrige para usuarios domésticos ni para la mayoría de empresas.
¿Qué implica esto en la práctica?
- Mayor riesgo de malware y ransomware: un fallo sin parche puede ser aprovechado durante años.
- Compatibilidad cada vez peor: muchos programas modernos dejan de ofrecer versiones para Windows 7.
- Problemas con servicios online: navegadores desactualizados, certificados y protocolos inseguros.
- Impacto en cumplimiento y auditorías: en entornos empresariales, seguir con un sistema EOL puede chocar con políticas de seguridad.
En resumen, si tu PC se conecta a Internet y sigue con Windows 7, es cuestión de tiempo que aparezca un problema serio de seguridad o de compatibilidad.

Windows 10 en 2025: ¿sigue teniendo sentido actualizar?
Windows 10 dejó de recibir soporte estándar el 14 de octubre de 2025, pero Microsoft ofrece un programa de Extended Security Updates (ESU) para la versión 22H2, que alarga los parches de seguridad al menos hasta octubre de 2026 para usuarios domésticos, con distintos modelos de coste según la región.
Entonces, ¿vale la pena subir de Windows 7 a Windows 10 ahora?
- Sí, si tu equipo no soporta Windows 11 pero todavía es útil para ofimática, navegación, software de gestión, etc.
- Sí, como paso intermedio mientras defines si vas a comprar un PC con Windows 11 o migrar a Linux en uno o dos años.
- No es ideal a largo plazo: Windows 10 también tiene una fecha clara de fin de vida, así que conviene verlo como una fase de transición, no como solución definitiva.
Si tu PC soporta Windows 11, lo más recomendable es que planifiques el salto directo a esa versión, ya que seguirá recibiendo actualizaciones de seguridad por varios años más. Aun así, muchos usuarios prefieren primero estabilizarse en Windows 10, que es más ligero en equipos antiguos y tiene una interfaz muy conocida.
Antes de actualizar: checklist básico para no perder nada importante
1. Verifica que tu PC cumple los requisitos de Windows 10
En general, cualquier equipo que haya corrido Windows 7 de forma decente suele ser compatible con Windows 10. Aun así, conviene revisar:
- Procesador: mínimo 1 GHz (se recomiendan 2 núcleos o más).
- Memoria RAM: 4 GB como base razonable para uso actual.
- Almacenamiento: al menos 20–30 GB libres para la actualización.
- Modo de arranque: si tu equipo es muy antiguo, es posible que esté en BIOS/MBR, lo cual sigue siendo compatible, pero vale la pena saberlo.
Si el hardware va muy justo, quizá sea mejor considerar un SSD y ampliación de RAM antes de actualizar, o bien migrar a un equipo nuevo con Windows 11 preinstalado.
2. Haz una copia de seguridad completa
Antes de tocar nada, guarda tus archivos en un disco externo o en la nube. Prioriza:
- Documentos de trabajo, facturas, hojas de cálculo.
- Fotos y vídeos personales.
- Proyectos de diseño, programación o edición.
- Exporta marcadores del navegador y contraseñas, si no usas un gestor externo.
Si vas a hacer instalación limpia con USB booteable, considera una imagen completa del sistema para poder volver atrás si algo falla.
3. Asegúrate de tener una licencia válida
La famosa actualización gratuita desde Windows 7 y 8 a Windows 10 terminó oficialmente en 2016, y Microsoft cerró en 2023 el “camino oculto” que permitía seguir activando Windows 10 con claves antiguas de Windows 7/8. Hoy, la vía recomendada es contar con una licencia legítima de Windows 10 u 11, comprada a través de Microsoft o de un distribuidor autorizado.
Si tu PC ya traía Windows 10 de fábrica y solo lo habías “retrocedido” a Windows 7, es posible que exista una licencia digital asociada a tu hardware. En ese caso, Windows 10 se activará automáticamente cuando lo instales de nuevo.
En cualquier otro escenario, evita “activadores” o cracks: además de ser ilegales, son una fuente habitual de malware y troyanos.
En Informática Colectiva tienes una guía detallada sobre cómo activar Windows 10 de forma legal, donde se profundiza en las distintas opciones según tu caso.
Método 1: actualizar desde Windows 7 con la herramienta oficial de Microsoft
Si quieres mantener tus programas y archivos (y tu sistema está relativamente limpio), la forma más sencilla es usar la Herramienta de creación de medios de Windows 10 disponible en la web oficial de Microsoft.
- Paso 1: En Windows 7, entra a la página oficial de descarga de Windows 10: microsoft.com/software-download/windows10.
- Paso 2: Haz clic en “Descargar ahora la herramienta” y guarda el archivo
MediaCreationTool.exe. - Paso 3: Ejecuta la herramienta como administrador (clic derecho > Ejecutar como administrador).
- Paso 4: Acepta los términos de licencia y elige “Actualizar este equipo ahora”.
- Paso 5: El asistente descargará Windows 10, comprobará compatibilidad y te permitirá elegir si quieres conservar archivos y aplicaciones (lo más cómodo en la mayoría de casos).
- Paso 6: Confirma e inicia la actualización. El proceso puede tardar bastante y el equipo se reiniciará varias veces; no lo apagues.
- Paso 7: Una vez dentro de Windows 10, ve a Configuración > Actualización y seguridad > Activación para verificar que el sistema está correctamente activado.
Este método es el más amigable para usuarios que no quieren tocar particiones ni reinstalar todo desde cero, siempre y cuando Windows 7 no esté muy dañado o lleno de software innecesario.
Método 2: instalación limpia con USB booteable
Si tu Windows 7 lleva años sin formatearse, tiene errores frecuentes o quieres empezar con un sistema totalmente limpio, lo mejor es hacer una instalación desde cero usando una memoria USB de arranque.
En Informática Colectiva tienes explicado el proceso en detalle en la guía cómo crear una USB booteable o unidad de arranque, pero a grandes rasgos el flujo es:
- Paso 1: Descarga la ISO de Windows 10 desde la página oficial de Microsoft.
- Paso 2: Usa la herramienta de creación de medios de Microsoft o programas como Rufus para preparar una USB booteable con esa ISO.
- Paso 3: Haz copia de seguridad de tus archivos importantes (todo se borrará).
- Paso 4: Entra a la BIOS/UEFI de tu equipo y configura el arranque desde USB.
- Paso 5: Inicia desde el USB y sigue el asistente de instalación de Windows 10. Cuando lo pida, introduce tu clave de producto válida o selecciona la edición que corresponda a tu licencia.
- Paso 6: Elimina o formatea la partición donde está Windows 7 (con cuidado de no borrar el disco equivocado) e instala Windows 10 en ese espacio.
- Paso 7: Una vez finalizada la instalación, instala drivers, aplicaciones y restaura tus archivos desde la copia de seguridad.
La instalación limpia suele dar como resultado un sistema más rápido y estable, ideal si vas a aprovechar para añadir un SSD o reorganizar tu almacenamiento.
Después de actualizar: ajustes clave para dejar Windows 10 a punto
1. Revisa actualizaciones y parches
Entra a Configuración > Actualización y seguridad > Windows Update y descarga todas las actualizaciones disponibles. Es importante estar en Windows 10 versión 22H2 para poder acceder al programa de seguridad extendida (ESU) si lo necesitas.
2. Actualiza los controladores (drivers)
Un Windows recién instalado funciona mejor cuando los drivers están al día: tarjeta de video, red, sonido, chipset, etc. Puedes descargarlos desde la página del fabricante de tu PC o de la placa base. En tu sitio también tienes la guía cómo actualizar drivers en Windows 10 y 11 para hacerlo de forma segura.
3. Comprueba la activación y el programa ESU
En Configuración > Actualización y seguridad > Activación verifica que Windows está “Activado con una licencia digital”. Si vas a seguir con Windows 10 más allá de 2025, revisa las opciones de Extended Security Updates según tu región, ya que en algunos países el programa es de pago y en otros se ofrece gratuitamente bajo ciertas condiciones.
4. Refuerza tu seguridad básica
Aprovecha el cambio para ajustar:
- Antivirus: Windows Defender es suficiente para la mayoría, siempre que mantengas el sistema actualizado.
- Copias de seguridad periódicas: en un disco externo y/o en la nube.
- WiFi y router: usa cifrado WPA2/WPA3 y una contraseña robusta. Puedes complementar la lectura con tu guía sobre diferencias entre redes WiFi 2.4 GHz y 5 GHz.
En pocas palabras
Seguir usando Windows 7 en 2025 es asumir riesgos innecesarios: no tiene soporte, no recibe parches y cada vez es menos compatible con el software actual.
Actualizar a Windows 10 sigue siendo una buena estrategia de transición, sobre todo si tu equipo no cumple los requisitos de Windows 11, siempre que lo hagas con una licencia legítima y manteniendo el sistema al día.
Con una copia de seguridad, la herramienta oficial de Microsoft o una USB booteable, el proceso es relativamente sencillo incluso para usuarios no expertos.
Lo importante es no quedarse congelado en Windows 7: cuanto antes actualices, menos superficie de ataque y menos problemas de compatibilidad tendrás.
Conclusión: actualiza hoy, planifica el mañana
Decirle adiós a Windows 7 no es solo una cuestión de “moda tecnológica”, sino de seguridad, compatibilidad y futuro. Windows 10 te permite alargar la vida útil de tu equipo, acceder a software moderno y, en muchos casos, preparar el terreno para una futura migración a Windows 11 o a otra plataforma.
Si ya diste el salto o estás a mitad de camino, puedes complementar esta guía con otros contenidos de tu sitio como cómo activar Windows 10 o cómo crear una USB booteable, y así dejar tu equipo afinado para varios años más.
Lo importante es que tomes acción: cada día que sigues en Windows 7 es un día más expuesto a fallos, malware y sorpresas desagradables que podrían haberse evitado con una actualización planificada.

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